En la 68.ª edición de los Premios Ariel, la ceremonia organizada por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) que reconoce lo mejor del cine mexicano, destacó el talento queretano de Amet Ramos, ganador del Ariel a Mejores Efectos Visuales por su trabajo en Un cuento de pescadores (2024).
EXATEC de la Licenciatura en Animación y Arte Digital (LAD) del Tec de Monterrey campus Querétaro, Amet convirtió su pasión por el dibujo y las artes en una profesión, comenzó sus estudios en 2008 y se graduó en 2012, como parte de la primera generación de esta carrera en el campus.
En Un cuento de pescadores, su labor como supervisor de efectos visuales implicó un reto: crear imágenes hiperrealistas con un presupuesto moderado. El objetivo era integrar los elementos digitales de tal forma que el público se concentrara en la historia, sin notar los efectos.
“Para mí ya era ganador el hecho de estar ahí en la selección”, recuerda Amet sobre su participación en los Ariel. Por eso, recibir el reconocimiento fue una sorpresa y un motivo de agradecimiento.
Antes de llegar a uno de los máximos reconocimientos del cine nacional, Amet hacía animaciones de hasta 700 diapositivas en PowerPoint. Hoy, ese gusto por crear imágenes y contar historias lo ha llevado a trabajar detrás de producciones cinematográficas.
Efectos visuales de pescadores
Entre los retos técnicos estuvo dar vida a peces en 3D que emergen del agua y flotan sin vida, así como integrar criaturas y otros elementos digitales a las escenas de la película.
Para lograrlo, el equipo tuvo que reproducir digitalmente los movimientos de cámara durante las filmaciones realizadas sobre lanchas, incorporar agua y peces tridimensionales y cuidar que cada elemento se integrara de manera natural con la imagen original.
La secuencia de la criatura conocida como la Miringua también requirió una planeación detallada. Amet y su equipo realizaron pruebas para decidir qué elementos se filmarían y cuáles se construirían digitalmente, después, combinaron modelos tridimensionales, referencias físicas, animación e iluminación para integrar los efectos a la escena.
El resultado dependió de la coordinación entre especialistas de distintas disciplinas, para Amet, formar un equipo con artistas cuyo trabajo admira fue fundamental para alcanzar la calidad visual que buscaban.
“Siempre es importante encontrar a gente que es mejor que tú y no tenerle miedo”, afirmó.
Vocación desde PrepaTec
Antes de elegir una carrera profesional, Amet ya experimentaba con la animación. En secundaria creó una animación de aproximadamente cuatro minutos en PowerPoint, utilizando entre 600 y 700 diapositivas. También dibujaba y exploraba distintas expresiones artísticas, aunque todavía no tenía claro qué estudiaría.
La decisión comenzó a tomar forma durante su último semestre de PrepaTec, cuando conoció la carrera de Animación y Arte Digital. Un espectacular que anunciaba el programa despertó su curiosidad y lo llevó a explorar una disciplina que reunía varios de sus intereses.
“Simplemente para mí era la felicidad de estar haciendo algo que me gustaba”, recordó sobre sus primeros pasos en la carrera.
Durante su etapa en el Tec también participó en el Festival de la Canción, tuvo una banda en preparatoria y exploró otras actividades culturales. Estas experiencias, explica, le permitieron descubrir distintas maneras de expresarse y ampliar su perspectiva creativa.
Su formación también lo acercó al cine y a diferentes áreas de producción, como la cinefotografía y la edición. Esa visión integral le ha servido para comprender mejor las necesidades de directores, fotógrafos y otros artistas con quienes colabora.
Además, recuerda experiencias como el Rally Universitario de Guanajuato, donde el apoyo de sus profesores y el acceso a equipo le permitieron acercarse a la industria y descubrir que podía hacer cine de manera profesional.
Liderazgo en efectos visuales
Para Amet Ramos, liderar un equipo implica mantener la disposición de aprender y reconocer que no siempre se tienen todas las respuestas. En su trabajo, escuchar a otros artistas y valorar sus conocimientos le ha permitido encontrar mejores soluciones para cada proyecto.
“Liderar no es tener todas las respuestas, sino aprender de quienes te rodean y confiar en su talento para lograr lo que solo no podrías", comentó Amet.
El EXATEC destaca que colaborar con personas que dominan otras disciplinas no representa una amenaza, sino una oportunidad para crecer. También considera importante cuestionar las propias ideas y mantener el objetivo creativo por encima de las diferencias.
“Siempre es importante encontrar a gente que es mejor que tú y no tenerle miedo”. enfatizó el EXATEC.
Propuesta de cierre: Su experiencia en Un cuento de pescadores confirma que los efectos visuales no se construyen en solitario. Detrás de cada imagen hay un equipo dispuesto a compartir ideas, aprender y resolver desafíos. Para Amet, esa apertura es parte esencial de crear cine.
“Liderar no es tener todas las respuestas, sino aprender de quienes te rodean y confiar en su talento para lograr lo que solo no podrías".
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